viernes, 23 de septiembre de 2016

De Vuelta a las Andadas

¡¡Por fin pude volver!!

Han pasado muchas cosas desde la última vez que escribí un post, si me descuido un poco más casi regreso al cumplirse un año, pero estoy consciente de que de eso no se trata.

Muchas veces pienso que si no tengo nada que decir o contar ni para que utilizar una entrada que prácticamente sera inútil. A decir verdad, soy de las personas que no habla por hablar o en este caso escribir, ya que aunque mi vida pueda llegar a ser interesante es obvio que a la mayoría de la gente puede ser que se le figure de lo más insignificante y con poco valor informativo.

Como quiera que sea la vida es un sin fin de aventuras por comenzar y aceptar. Y eso en lo personal es mi vida, una aventura a la que abrazo siempre con las mayores y mejores expectativas.

En fin, claro que este tiempo no me he quedado sin hacer nada, al contrario he estado escribiendo bastante y desafiándome a mí misma yendo por géneros diferentes.

Y eso me lleva a contarles algo sobre mi próximo libro titulado "A quién..." y que próximamente saldrá a la venta; desde luego por mi querida nED (nueva Editora Digital)

Esta es una historia que no es homoerótica, mas bien es una historia con tintes románticos, con situaciones extremas y digamos que esta plagada de cosas paranormales. Es una historia diferente a lo que yo comúnmente escribo sin embargo, es una historia muy preciada para mi, por situaciones, por recuerdos, por anécdotas, en fin, espero que cuando la puedan leer les guste.

Y para que no digan que me guardo todo les comparto un pequeño fragmento de esta historia. 


A quién...

...Al llegar al final del pasillo, se topó de frente con la puerta que había prácticamente aislado de todo lo demás, incluyendo su mente y memoria. La puerta estaba cerrada con candados, le dolía el alma el tan solo pasar tan siquiera por un lado, pero esa noche en particular se había propuesto abrirla; poco a poco con manos temblorosas destrababa los candados y conteniendo su aliento, empujó la puerta que al instante rechinó por la falta de uso.

Era consciente en ese instante que su cuerpo y su mente no estaban conectados porque sus piernas se movían, pero su mente nublaba su vista.

Con un suspiro profundo abrió poco a poco sus ojos y lo primero que vio fue la pequeña cuna de color azul con los pequeños patitos pintados sobre la cabecera, trayendo como relámpago el recuerdo de una vida como si fuera ayer.

Se acercó a la pequeña cuna, recargándose en los finos barandales de protección, observando como poco a poco una silueta se empezaba a formar, recordándole tan vívidamente a un pequeño niño de tez blanca, ella parecía verlo ahí acostado en su pequeña cunita, riendo al ver los gestos de aquel pequeño, no cabía duda de que era su hijo, su pequeño y hermoso bebé.

A lado de la cuna había un porta retratos empolvado por el paso del tiempo, plasmaba los recuerdos de lo que alguna vez fuera una familia, observó la fotografía tomándola entre sus manos temblorosas, limpiándola cuidadosamente y al hacerlo recordó a su esposo Leonardo, su pequeño hijo Liam y a ella, todos muy contentos y sonrientes.

Ella parecía pintar una sonrisa a penas tímida trazando su dedo por el hombre y el niño, mientras pronunciaba en su mente llena de niebla y densa incertidumbre.

Todo parece como si hubiera sido tan solo ayer…






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